Olivar y castillo
Como podíamos hablar de Jaén sin mencionar su olivar y su riqueza aceitera; Jaén produce el veinte por ciento del aceite mundial. Sesenta millones de olivos alfombran su provincia. Las numerosas almazaras repartidas a lo largo y ancho de estas tierras se sitúan a la cabeza de la producción nacional, con unas medias por campaña que superan las seiscientas mil toneladas de aceite de gran calidad. Esto constituye la principal seña económica y social de la provincia. El aceite de oliva es el emblema cultural de unas gentes que trabajan por elevar la calidad, exquisitez y las propiedades saludables del zumo de la aceituna. Las zonas de campiña son las que producen mayor cantidad, pero en las comarcas de sierra se elabora un producto quizás más exquisito. De hecho, las tres denominaciones de origen se localizan en las sierras de Cazorla, Segura y Mágina. Las campañas de recogida de la aceituna tienen lugar durante los meses de invierno y responden al mismo ritual que en tiempos pasados, es decir, los campos se llenan de vareadores y recogedores, componiendo una típica estampa de labranza.






